El infierno es de color pastel:

Black Mirror es una serie que se volvió tendencia casi desde su primer capítulo y ha dado de qué hablar en los últimos años, debido a la visión desalentadora que muestra sobre el futuro.

Cuando la serie dio el brinco de la BBC a ser una exclusiva de Netflix, muchos se preguntaron si tendría la misma calidad durante su tercera temporada, y vaya que no decepcionó.

Episodios como Man Against Fire, o la grata sorpresa que resultó ser San Junipero con Rashida Jones como co-guionista, nos hicieron sentir que Black Mirror seguía teniendo la misma esencia.

Decidí escribir del capítulo con el que inicia la temporada por ser el que más me ha gustado y ello, porque a pesar de que la serie está ambientada en el futuro, es imposible no ver dicho episodio como si se eesarrollara en el presente, y como una reflexión de cómo la tecnología nos ha rebasado.

Tranquilos, la siguiente reseña contiene spoilers menores, pero si no han visto Black Mirror, corran a ver el episodio 1 de la tercer temporada y regresen a debatir.

Nosedive nos cuenta la historia de Lacie Pound (Bryce Dallas Howard), quien vive en un futuro donde la gente ha llevado las redes sociales al extremo, todo mundo tiene rankings y son evaluados por las personas con las que conviven día a día y  todo se reduce a una simple premisa: “Complacer, agradar e impresionar a todos los que te rodean”, de no hacerlo, tu puntuación irá bajando, así como tus beneficios en la sociedad.

Puedes ir calificando las acciones de los demás y sus publicaciones en redes sociales de una a cinco estrellas, siendo los usuarios que rebasan el 4.5 de promedio aquellos con más privilegios, su influencia en redes sociales los hace ser parte de la élite del nuevo mundo en donde marcas productos y servicios se muestran generosos, con tal de que estos usuarios populares los usen.

En esta realidad, si tu calificación no es suficientemente alta, no podrás acceder a muchas cosas, todo el tiempo te están juzgando, no puedes decir lo que sientes o piensas porque lo que importa es aparentar en redes sociales que eres feliz y que todo mundo te agrada.

Nuestra protagonista Lacie se siente atraída por la vida de otros y por pertenecer a los que tienen los rankings más altos, y sí, el episodio es un crítica a aquellos que incluso suben fotos de comida en Instagram, que hacen check in en lugares como si vivieran una realidad ajena a ellos y por eso, es necesario demostrarle a toda costa a otras personas que pertenecen a cierto grupo social.

Conforme va avanzando el episodio te vas sintiendo cada vez más incómodo, pero no sabes por qué, todos se ven felices, todo es de colores pastel y poco a poco, el capítulo se va volviendo aterrador.

Lacie se reencuentra con una vieja amistad que será su entrada al mundo de los usuarios con calificaciones altas y justo ahí viene la caída libre y el episodio nos muestra algo parecido al mito del héroe, nuestra protagonista termina viajando con una persona mayor que ha perdido la fe en el sistema, que tiene una calificación terrible y que aún así parece no importarle y ser feliz.

El último acto del episodio nos deja un sabor de boca de liberación, por fin dejas de sentirte incómodo, y si bien no hay capitulo de Black Mirror que acabe completamente feliz, en esta ocasión, la protagonista terminará con una gran sonrisa en la boca.

 

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